Mucho se habla, pero poco se muestra
Marzo 18, 2008 por vallemaria
Es un secreto a voces el espíritu dañino de aquellas voces que lanzan pseudodenuncias mediáticas que después se chocan frente a la pared cuando llegan a la justicia, que hablan de ética, y nunca muestran pruebas.
En las últimas horas circuló una fotocopia de un decreto Municipal que lleva el número 23 de 2005. Este decreto es la culminación de un reclamo administrativo del ex intendente de Valle María, Luciano Asselborn.
Asselborn solicitó que se le abonen las VACACIONES NO GOZADAS en el período 2001-2003.
Aquí surge la primera duda. ¿Se pueden pagar las vacaciones no gozadas? Es decir, las vacaciones son vacaciones y el empleado debe tomárselas. Si por algún motivo la patronal le recorta la posibilidad de las vacaciones, que son obligatorias, debe otorgárselas en otro momento.
En este caso se trata de un ex funcionario y por eso llama más la atención que se le haya abonado vacaciones no gozadas, que en realidad, es una irregularidad administrativa que no creo que se vea en otros lugares.
Pero en rigor a la verdad, aquí no acaba el tema. En los fundamentos, dice que el Asesor Letrado Municipal, “en extenso y bien fundado dictamen” (no figura el número de dictamen), “considera probadas las razones alegadas (por Asselborn) y viale el pedido, por lo que concluye manifestando su opinión favorale en relación al pago peticionado”.
Para no quedar atrás, los considerandos manifiestan que “a lo largo del mandato 1991-1995 el Sr. Asselborn tampoco había tomado sus licencias anuales ordinarias, actitud digna de elogio porque significó quedarse al frente de la Corporación Municipal atendiendo los problemas que se presentaban aún a costa de su salud y familia”.
Más allá de que Asselborn dedicó su vida política a ser intendente (24 años), es preciso preguntarse que lo que realmente hubiese sido digno es que se tomara las vacaciones que le correspondían y no cobrar por ellas. ¿No? Y menos aún, que él mismo firmara el decreto otorgándose ese beneficio.
